¿Es un servicio, un producto o ambos?
Los servicios son más fáciles para comenzar; requieren menos inversión y permiten aprender rápido. Los productos pueden escalar más, pero exigen más tiempo y recursos. Muchos emprendedores parten con un servicio y luego lo transforman en un producto. Lo importante es elegir el formato que puedas entregar hoy, sin complicarte, y que resuelva un problema real del cliente.