La mayoría de las multas de la Dirección del Trabajo (DT) no llegan por mala fe: llegan por papeles que no estaban en orden. Un contrato sin escriturar, cotizaciones pagadas fuera de plazo o un registro de asistencia incompleto son suficientes para que una fiscalización termine en una sanción. La buena noticia es que casi todas se previenen con una contabilidad laboral bien llevada.
Esta guía es para el empleador que quiere prevenir: qué revisa la DT, qué documentación debes tener al día y cómo evitar la multa antes de que aparezca el fiscalizador. (Si ya te llegó una denuncia, revisa la guía de qué hacer ante una fiscalización de la Dirección del Trabajo.)
Qué revisa la Dirección del Trabajo en una fiscalización
Una fiscalización —sea por denuncia de un trabajador, programada o a raíz de un accidente— se concentra casi siempre en los mismos puntos:
- Contratos de trabajo escriturados y firmados dentro del plazo legal (15 días desde el ingreso, o 5 si el contrato dura menos de 30 días).
- Registro de asistencia y jornada completo y fidedigno, incluidas horas extraordinarias pactadas por escrito.
- Liquidaciones de remuneraciones entregadas, con los descuentos legales correctos.
- Pago de cotizaciones previsionales y de salud dentro de plazo (hasta el día 13 del mes siguiente si es electrónico).
- Feriados y descansos otorgados y registrados.
- Reglamento Interno (RIOHS) en empresas con 10 o más trabajadores.
Cada uno de esos puntos es, en el fondo, un tema de contabilidad y administración laboral. Si están al día, la fiscalización se vuelve un trámite; si no, es una multa.
Cuánto cuesta una multa de la DT
Las multas por infracciones laborales sin sanción especial dependen del tamaño de la empresa y se expresan en UTM:
| Tamaño de empresa | Rango de multa (por infracción) |
|---|---|
| Microempresa (1 a 9 trabajadores) | 1 a 5 UTM |
| Pequeña (10 a 49) | 1 a 10 UTM |
| Mediana (50 a 199) | 2 a 40 UTM |
| Gran empresa (200 o más) | 3 a 60 UTM |
Con la UTM en torno a los $71.000, una sola infracción en una empresa pequeña puede costar cientos de miles de pesos — y las fiscalizaciones rara vez detectan una sola. Puedes convertir cualquier monto en UTM a pesos con la calculadora de UTM.
Beneficio pyme: la micro y pequeña empresa muchas veces puede sustituir la multa por un programa de capacitación o acceder a una rebaja, siempre que corrija la infracción. Pero eso es un plan B; el objetivo es no llegar ahí.
Las tres causas de multa más comunes (y cómo prevenirlas)
1. Cotizaciones impagas o fuera de plazo
Es la infracción más frecuente y una de las más caras, porque además puede gatillar la nulidad del despido (Ley Bustos): si despides a un trabajador con cotizaciones impagas, el despido no produce efecto y debes seguir pagando remuneraciones hasta convalidarlo. La prevención es simple pero exige disciplina mensual: pagar dentro de plazo y llevar el registro. Revisa qué cotizaciones debe pagar tu pyme y cuándo y cómo obtener el certificado de deudas previsionales que acredita que estás al día.
2. Contratos sin escriturar o mal redactados
No tener el contrato firmado en plazo es multa directa, y presume que las condiciones son las que declara el trabajador. Todo trabajador debe tener su contrato escriturado con las cláusulas mínimas del artículo 10 del Código del Trabajo.
3. Registro de jornada incompleto o remuneraciones mal liquidadas
Errores en el cálculo de horas extra, semana corrida, gratificación o descuentos aparecen de inmediato en una revisión de liquidaciones. Aquí es donde una contabilidad de remuneraciones profesional evita la multa: los cálculos salen bien el primer mes, no cuando el fiscalizador los revisa.
El certificado F30-1: tu respaldo de cumplimiento
El certificado de cumplimiento de obligaciones laborales y previsionales (F30-1) que emite la DT acredita que la empresa está al día con sus trabajadores. Es clave si prestas servicios a otras empresas (en régimen de subcontratación, quien te contrata puede exigírtelo y retener pagos si no lo tienes) y es la mejor prueba preventiva de que tu casa está en orden.
La forma más simple de prevenir: contabilidad laboral al día
Todo lo anterior —contratos, liquidaciones, registro de jornada, pago y registro de cotizaciones, certificados— es exactamente lo que cubre un servicio de contabilidad que incluya remuneraciones. En Contable llevamos la contabilidad de tu pyme, incluidas las remuneraciones y el cumplimiento laboral, para que una fiscalización de la DT sea un trámite y no un susto.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto es la multa por no tener contrato de trabajo?
Depende del tamaño de la empresa: va de 1 a 5 UTM en microempresas y hasta 60 UTM en grandes empresas, por cada infracción constatada. No escriturar el contrato en plazo es una de las infracciones más frecuentes.
¿Puedo evitar la multa si corrijo el problema?
La micro y pequeña empresa puede, en muchos casos, sustituir la multa por una capacitación o acceder a una rebaja si subsana la infracción dentro del plazo que fija la DT. No es automático y no aplica a todas las infracciones, por lo que conviene no depender de ello.
¿Qué es el certificado F30-1?
Es el certificado de cumplimiento de obligaciones laborales y previsionales que emite la Dirección del Trabajo. Acredita que la empresa está al día con las remuneraciones y cotizaciones de sus trabajadores; se pide habitualmente en subcontratación.
¿Las cotizaciones impagas pueden anular un despido?
Sí. Por la Ley Bustos, si despides a un trabajador con cotizaciones impagas el despido es nulo y debes seguir pagando sus remuneraciones hasta pagar la deuda y convalidar el despido. Por eso el pago puntual de cotizaciones es la prioridad número uno.